Mostrando entradas con la etiqueta whastapp. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta whastapp. Mostrar todas las entradas
19 jun 2013
2 ene 2013
Localizan a siete montañeros perdidos gracias a WhatsApp
Efectivos del Grupo Especial de Rescate en Altura (GERA) de los Bomberos de la Comunidad de Madrid localizaron este martes en Peñalara, gracias al sistema de geolocalización con WhatsApp, a siete excursionistas que se habían perdido, según han indicado a Europa Press un portavoz de Emergencias Comunidad de Madrid 112.
El grupo de Emergencias 112 recibió la llamada de un grupo de siete excursionistas de origen asiático sobre las 21 horas de este martes. Los montañeros, tres mujeres y cuatro hombres, habían dejado sus vehículos en el aparcamiento de Cotos y habían subido a Peñalara, donde se habían perdido.
Emergencias Madrid desvió la llamada al Centro de Coordinación de Bomberos de la Comunidad de Madrid que encargaron el caso a los GERA. Estos efectivos llamaron por teléfono a los montañeros y les pidieron que guardaran en la agenda de uno de los teléfonos con WhatsApp el número del dispositivo de los GERA.
Los montañeros enviaron un mensaje compartiendo su ubicación a los efectivos del Grupo Especial de Rescate en Altura, de forma que el dispositivo de los GERA pudo localizarlos con un margen de error de 10 metros. Así, el equipo consiguió encontrar a los montañeros en una hora y los trasladó al aparcamiento de Cotos.
Allí, las siete personas fueron atendidas por Cruz Roja. Las mujeres presentaban una ligera hipotermia, mientras que los varones no precisaron ningún tipo de atención.
26 oct 2012
Humor Descargable: Un juego diferente
Y para muchos puede ser grotesco, como para otros puede ser muy divertido. Pero no estamos para calificar sino para mostrarles como se divierte la gente en otros lugares, en este caso fue Canadá.
Descarga el video en 3gpp y compartelo por whastapp:
Descarga 2MB
9 jul 2012
Cómo usar WhatsApp de forma segura
WhatsApp, la famosa aplicación de mensajería instantánea que usan casi 10 millones de españoles, puede resultar un problema de seguridad si no cuidamos algunos detalles. Mucha gente se ha comprado un 'smartphone' solo para tener WhatsApp ya sea porque es gratuita o debido a la presión social. Aparentemente es un servicio que solo ofrece ventajas. Permite enviar mensajes indefinidamente sin coste alguno e incluso compartir imágenes. Las desventajas son algunos fallos de seguridad y privacidad.
La asesoría tecnológica Recreatic da algunas de las claves. Explican que cuando se envía un mensaje por WhatsApp -ya sea texto, imagen o vídeo- se envía en texto plano, esto significa que si alguien lo intercepta puede leer su contenido porque no está cifrado.
Introducen un matiz, el tipo de conexión. El usuario tiene dos formas de conectarse, a través de 3G o a través de una red wifi. En caso de hacerlo mediante una red 3G es la operadora quien tiene acceso a todo el contenido.
Por el contrario, es más peligroso conectarse a una red wifi pública, ya que cualquiera que esté conectado a la misma red podría interceptar los mensajes con programas llamados 'sniffers', es decir, nuestra privacidad podría ser vulnerada.
A medio camino se encuentran las redes inalámbricas protegidas, como universidades y sobretodo las domésticas.
Desde el punto de vista técnico, apuntan, no hay ningún impedimento en cifrar las comunicaciones. Se trata de una decisión de WhatsApp. Resulta que cifrar los mensajes ocasiona más volumen de datos a los servidores y, por lo tanto, esto incrementaría los costes. El caso de Blackberry es paradigmático, protege los datos pero por su lentitud ha perdido claramente la batalla frente a otros sistemas.
Otro fallo de seguridad es la posibilidad de suplantar la identidad. Desde Recreatic aseguran que cualquier persona se puede registrar en la red con un número de teléfono falso o incluso con el número de un amigo, siguiendo unos sencillos pasos.
Cuatro consejos para usar WhatsApp de forma segura
Desde el blog de esta consultora, Newin, dan cuatro advertencias a los usuarios del popular servicio de mensajería.Como se ha comentado previamente, hay que tener cuidado cuando se usan las redes wifi públicas como en restaurantes o bibliotecas. Hay que asegurarse también de proteger la red doméstica en caso que esté abierta.
En estos casos, se recomienda evitar compartir fotografías, vídeos, datos bancarios o contraseñas. Además los mensajes no se borran. Aunque se eliminen del dispositivo, quedan guardados en una base de datos y nunca desaparecen.
Incluso van más allá aconsejando evitar el envío de fotos o vídeos con contenido personal que puedan dañar la reputación profesional u ocasionar problemas en la vida personal.
Por lo que se refiere a la localización Fernando Cuadra, director de educación de la empresa de seguridad informática ESET España, difiere con Newin. Declara que si el usuario tiene desactivada esta opción, la aplicación no puede determinarla.
La ley de protección de datos no basta
La primera precaución, según Cuadra, es procurarse un sistema antirrobo. De nada sirve estar preocupado por la seguridad de las aplicaciones si cualquier persona que se haga con el terminal puede acceder a ellas. Respecto si hay alguna ley que nos proteja ante las aplicaciones que rastrean todo el tráfico, explica que hay una argucia legal. La Constitución Española “limita el uso de la informática para garantizar el honor y la intimidad personal” en su artículo 18. Sin embargo, una práctica habitual de este tipo de empresas es ubicar sus servidores cualquier otro país con una legislación más favorable.Aunque la conciencia de los usuarios ha ido en aumento, es tanta la proliferación de aplicaciones que muy pocos leen las condiciones legales antes de descargarlas. La dicotomía riesgo beneficio, suele decantarse hacia asumir los inconvenientes que puedan surgir con tal de no quedar fuera de la red.
7 jul 2012
Dentro de WhatsApp
Jan va descalzo; Brian en chanclas. Ambos con bermudas y camiseta. Su bienvenida: “Eres la primera periodista que entra aquí”. Aquí es el cuartel general de WhatsApp, una de las aplicaciones más populares de la telefonía móvil. Koum y Acton no quieren popularidad ni publicidad, celosos de su intimidad y anonimato hasta un nivel casi enfermizo. “Dos tipos que han trabajado 20 años en Yahoo”, dice la página oficial de WhatsApp. Ellos son el ucranio Jan Koum y el estadounidense Brian Acton.
Si usted va con un móvil inteligente en el bolsillo probablemente casi no manda sms, guatsapea. Esta aplicación de mensajería instantánea, nacida en agosto de 2009, acumula en la tienda de Google, Play, 50 millones de descargas. También está para iPhone, Blackberry, Windows y Symbian (Nokia). No solo se envían textos. Vídeos, fotos y mensajes de voz circulan por su sistema, ya sea entre dos o 15 personas.
Whatsapp está en Mountain View (es lo único que se cuenta en su página), pero ahí se acaban las pistas. En su edificio no hay placa alguna, tampoco en la puerta de su oficina, un espacio diáfano de 100 metros cuadrados. En las paredes, grafitis; en el centro, mesas, cables y ordenadores. No hay despacho para los jefes, que se sientan con sus trabajadores, 30 personas a jornada completa y cinco a tiempo parcial. Se encargan, principalmente, de la atención al cliente, porque el desarrollo técnico está en Rusia “donde hay excelentes ingenieros”, dice Koum.
Simpáticos, pero recelosos cuando se pregunta por sus vidas, prefieren mantener “un bajo perfil informativo, como empresa y como individuos”. Los dos rechazan ser retratados. “¡Si no somos una enorme corporación con miles de trabajadores!”, exclama Koum.
Su objetivo es “desarrollar un buen producto, “crear algo que usan millones de personas es lo mejor que puede experimentar un ingeniero”. Para ello no necesitan estar bajo los focos. Cuando les premiaron como la mejor aplicación en el último Congreso Mundial del Móvil, Koum acudió a Barcelona, pero envió a su responsable de marketing a recoger el galardón, que hoy guardan en el trastero. “Estaba en una reunión”, se excusa sonriendo el consejero delegado, de 36 años, nacido en Ucrania.
Exempleados de Yahoo!, se sienten “normales”. “Y así quieren seguir”, confiesa su jefe de negocio, Neeraj Arora. Finalmente, tras comprobar que los fotos se tomarían con un teléfono y no con una cámara, acceden a salir al fondo de la imagen que ilustra este reportaje, sentados en sus puestos de trabajo junto al resto del equipo, confiados en las limitaciones técnicas del aparato.
Al menos mil millones de mensajes circulaban a diario por WhatsApp en febrero. Se mantiene, “entre las más descargadas en 40 países, los de la UE, Asia, Oriente Próximo y América Latina”. En Alemania lideró el ranking de descargas de 2011 y en España acumula más de seis millones, según Xyologic.
Las cifras no les quitan el sueño. “No prestamos atención al volumen de descargas, los mensajes que se envían ni los minutos que chatea la gente...”. Cuesta creer, porque Koum añade, con sonrisa picarona: “Crecemos deprisa, porque el mundo se pasa al smartphone y hemos aprovechado esta revolución”.
WhatsApp es un servicio de suscripción por un dólar anual (0,79 euros). En todas las plataformas, salvo Apple, es gratuita el primer año. “Es una oferta fantástica por lo que ofrecemos (chat, audio, vídeo, foto en el perfil, bloqueo para preservar la intimidad...)”, detalla Acton.
Enviar un mensaje no cuesta un duro y nadie se tiene que preocupar por el modelo de móvil de su interlocutor, porque es multiplataforma. Insisten en que el éxito es por la “calidad” y no por el ahorro de costes. “El precio es secundario. La gente, simplemente, quiere estar en contacto. Los smartphones, cada vez más asequibles y accesibles, incluso en países emergentes, llevan asociada una tarifa de datos. A medida que su penetración avanza se produce una migración a nuestros sistemas, porque damos un buen servicio. Al final es una cuestión de marketing”, añade Acton, de 40 años.
El éxito es boca a boca, porque WhatsApp no se publicita. “Te fías más de un amigo que de cualquier otra fuente, ¿no?”, dice Acton. “Todo va ligado a nuestro rechazo a la publicidad”, añade Koum. “La experiencia siempre es mejor si no tienes molestos banners que te distraen”.
Pregunta. Si rechazan la publicidad, ¿Obtienen también ingresos por vender la libreta de direcciones de sus clientes?
Jan Koum. ¡Ni en broma!
Brian Acton. Absolutamente falso. Estamos contra el rastreo de datos. Está en nuestro ADN como empresa y como personas. Valoramos sobremanera la privacidad y seguridad. Hacerlo es ir contra nuestros principios.
Koum. Ni tan siquiera registramos edad, género, dirección. No los necesitamos. Solo sabemos el nombre de usuario, que no tiene que ser el real, y su teléfono. El número es lo único imprescindible para chatear. Trabajamos mucho tiempo en Yahoo! y cuando nos fuimos decidimos crear algo que no tuviera nada que ver con este modelo donde el usuario es el producto, que fuera una experiencia más consciente y privada.
P. Apple eliminó WhatsApp de la tienda de aplicaciones. ¿Fue por seguridad?
Acton. No puedo hablar por el acuerdo de confidencialidad, pero le aseguro que no. Y estuvimos fuera cuatro días, y no siete como dice la Wikipedia (inglesa).
P. ¿Planean salir a Bolsa?
Acton. De momento, lo importante es crecer.
Suscribirse a:
Entradas
(
Atom
)


