La hemorragia cerebral que sufrió Charlotte Neve, muy raro para alguien de su edad, casi le quita la vida, y la dejó incapaz de ver o hablar. Luego de dos operaciones para detener el sangrado en su cerebro se quedó en estado de coma, por lo que los doctores le dijeron a Leila, su madre, que se despidiera.
Sin embargo, cuando la mujer de 37 años se metió en la cama del hospital para darle a la niña el último abrazo, se escuchó en la radio la canción “Rolling in the Deep” de Adele, una canción que solían cantar juntas.
Leila comenzó a cantarle a su hija y Charlotte comenzó a sonreír. Los médicos se quedaron asombrados. En los siguientes dos días había comenzado a hablar, podía concentrarse en los colores y logró levantarse de su cama.
Dos meses depués, y para el asombro de los médicos, la niña volvió al escuela y asiste a clases de baile.
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